LA TEORIA DEL PODER

(…)La igualdad entre los integrantes de varias especies de la naturaleza prácticamente no existe.  Prima en la mayoría de los casos, entre algunos grupos de animales, una imposición del más fuerte, el más ágil, el más astuto. 
Pero es ahí precisamente donde el ser humano ha fallado tan ampliamente.  Al asumir que esa forma de interacción social practicada por varias especies es la más elevada que se puede alcanzar.  Sobre todo tomando en cuenta que el hombre cuenta con un cerebro que le ha permitido, a lo largo de los años, diseñar y construir todo tipo de maravillas tecnológicas; pero al parecer dicho cerebro no ha sido capaz de inventar aún una forma de convivencia justa y ecuánime para los integrantes de la sociedad.

El poder, como tal, es un expositor de virtudes pero lamentablemente también un amplificador de defectos.  El hombre ha demostrado, mediante una reiterada y penosa confirmación a lo largo de su historia, que cuando tiene la posibilidad en sus manos de decidir sobre el destino de un grupo, ha sido capaz de cometer los errores más garrafales.  ¿Por qué? Porque no está diseñado para hacerlo.  Porque tiende siempre a anteponer, por justo instinto de supervivencia, sus intereses personales.  Porque su nivel de acierto en las decisiones es equivalente al nivel de sentido común y reflexión que cualquier otro integrante de la sociedad debería tener. 

En una situación de poder el ser humano ha demostrado su verdadera cara.  Su verdadera realidad, crueldad y falta de raciocinio.  Con la diferencia que estas acciones son proporcionalmente más dañinas en función a la cantidad de personas sometidas a este poder.   Esto se ha repetido, una y otra vez, día a día, en diferentes situaciones en el mundo entero.   A mi manera de ver no estamos facultados para asignar una potestad que le permita a uno decidir sobre otros. 

El poder que mi gente y yo tratamos de ejercitar es el poder sobre las decisiones personales de cada uno y tratamos de reconocer nuestras diferencias, entender nuestras debilidades y aplicarlas para nuestro beneficio.

Nosotros optamos por usar la desigualdad de manera complementaria en nuestra relación comunitaria.  Permitimos a cada integrante del grupo aportar en la consecución de las necesidades coloquiales.  La asignación de tareas se da casi de forma natural mediante la especialidad que cada quien a adquirido y que corresponde a una vocación o preferencia particular.  Los resultados son aún más sorprendentes que la facilidad de organización que se logra en un conjunto de personas motivados por una misma meta.

Esto lo aplicamos también a las relaciones interpersonales más sencillas y básicas.  Por ejemplo, nuestras relaciones de pareja, no necesariamente tienen que tener un género dominador o una obligación social.  Se basan en el complemento de necesidades sentimentales y personales.  Se mantienen y se renuevan cada cierto tiempo en función a los méritos, un mero reflejo de los sentimientos, que cada uno hace por mantener la cohesión.   Llegamos a la conclusión de que la obligación social legalizada le entregaba un cierto nivel de poder a uno de los cónyuges y eso permitía que dicho esposo o esposa optara por despreocuparse de mantener la unión armónica y atractiva.

Hasta ahora, mediante este método, en nuestra aldea las parejas se mantienen más tiempo unidas y sobre todo, mucho más felices de estarlo.  Respetándose y respetando los compromisos completamente íntimos y personales que han adoptado.

Consideramos, sin temor a equivocarnos y luego de varios años de experimentación exitosa, que no necesitamos entregarle el poder sobre nuestras decisiones a nadie.  Somos nosotros, un puñado de hombres y mujeres inteligentes y reflexivos, quienes hemos podido decidir por la prosperidad de nuestra aldea y nuestras familias.  No creemos que alguien esté por encima de nuestro bienestar y tampoco por debajo de él.  

Nuestro poder radica en la libertad que tenemos de decidir por nosotros mismos sobre el rumbo de nuestro destino. (…)

3 comentarios:

  1. Excelente punto de vista!!! En realidad los humanos como tal somos seres-plaga, y en esa posicion nos eliminamos unos a los otros, pues quiza es el miedo a los retos y la competencia que se da dia a dia, lo que nos motiva a ser temerarios de nuestros iguales, despues de todo se dice que solo el mas apto sobrevive y enrealidad es verdad, pero se podria llegar a tener una convivencia ecuanime cuando nuestro unico rival seamos nosotros mismos con el unico ideal de ser amigables con nuestro entorno...

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  2. Qué nos motiva? qué nos empuja? puras fantasías y nada de profundo. Bien Damián! Te necesitamos en el mundo. Saludos desde Chile.

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  3. exelente vision de la vida..... espero ansiosamente la publicacion de las otras entradas en especial la de la educacion

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